Me encanta pasar la primavera en el campo haciendo fotos de comunión, pero si además es de mellizos que tienen tanta complicidad y que les conozco desde que estaban en la barriguita de su mamá… La tarde se vuelve muy especial.
Qué suerte poder ver cómo crecen y formar parte de sus momentos especiales. (En la última foto podéis verles de bebés en su sesión de bautizo)
Porque los años pasan, pero las fotos quedan ❤️